La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopia? Para eso, sirve para caminar. Por Eduardo Galeano , escritor uruguayo. Imagen: Playa de Arenales del Sol, Elche, Alicante (Algunos derechos reservados - los de este blog -)
Periodismo, Tecnología y Universidad. En la Blogosfera desde 2004