¿Cómo cobrar entonces derechos de autor por una reproducción de más? ¿Cómo comercializar uno a uno los productos, los conocimientos, las novedades que absorbe la Red? Hasta ahora no se halló otra respuesta que el canon o la represión. Pero la represión, la multa, el cierre de la web, ¿tiene algo que ver con un mundo globalizado, libre (free en su doble sentido, "libre" o "gratis") y abierto de par en par? [ + ] Vicente Verdú ayer, en El País: "Aporías de la nueva década (2)" .
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