7 de febrero de 2008

¿Quién se equivoca?

¿Detectar los trabajos copiados/plagiados? ¿Utilizar software anti-plagio? No creo que la solución de un problema que, por otro lado, no es tal, vaya en esa dirección. ¿Qué buscabas con los trabajos? ¿Capacidad de síntesis? ¿Aprender a redactar? Una reseña de La Celestina en su blog, o mejor, al Twitter, en 140 caracteres ¿Comprensión lectora? Envíalo a monografias.com y el rincón del vago a que se lea lo que encuentre y pídele que suba un resumen de cinco minutos en Youtube... Yo qué sé; se me ocurren muchas estupideces que cabrían, con un lenguaje un poco más erudito, bajo unos pocos modelos educativos. Pero coño, ¿Fraude? Vamos, no me jodas. Nosotr@s sí que somos un fraude...


Fumero, en "Copio porque puedo". (La negrita es mía)

1 comentario:

Adela Fernández dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dices, Jose Manuel. En mis años de universidad, aprendía haciendo aquellos trabajos que iban más allá de resumir, fusilar, googlear o retocar otros libros... Los doecentes tienen que pararse a pensar qué tipo de profesionales están formando y exigir trabajos que de verdad enseñen a pensar.