Señalé hace dos días un nuevo libro colectivo, abierto y dedicado al análisis de los cibermedios. No sólo lo referencié por cortesía profesional sino que me detuve, como todo aquello donde veo que se utiliza el sustantivo "blog", para leer con algo más de calma y tal vez, comentar algo en la Red (además creo mucho en esa Red como tribunal permanente).
El último capítulo del libro "Comunicación local y nuevos formatos periodísticos en Internet" es uno de los dos que están dedicados al formato blog: "La opinión en la web: de la columna al weblog", de Martí Domínguez Romero.
En ese capítulo, de dos páginas, no me preocupa tanto el hecho de encontrar algunos datos desfasados como situar en 73 millones los blogs que actualmente detecta Technorati (supongo que a lo mejor problema del tiempo de edición, aunque datos de agosto-septiembre ya había), sino mucho más el tono y la falta de argumentos y datos para apuntar cosas sobre el blog como:
El problema de ciertos reproches o prejuicios (que no nos vienen en absoluto de nuevas) es que nos obligan a mirar "al otro lado", al de los medios profesionales, y a preguntarnos a qué lado exactamente se está describiendo en realidad.
Y como conclusión final del estudio-ensayo tenemos lo siguiente (parafraseando una cita de Oscar Wilde):
Pero bueno, puestos a ser gurús o modernos, tampoco hace falta irse tan lejos. Y si es por parafrasear citas podemos irnos incluso a otra conclusión que me gusta más, la de Vannevar Bush ya en 1945, en su célebre "As we may think" (traducido al castellano "Como podríamos pensar"):
Pues algo parecido. Que alguno va a perecer (y no los blogs) antes de aceptar los nuevos medios (ya da vergüenza ajena usar este adjetivo) como unos actores más no sólo en el panorama mediático, sino fundamentalmente en nuestra sociedad.
El último capítulo del libro "Comunicación local y nuevos formatos periodísticos en Internet" es uno de los dos que están dedicados al formato blog: "La opinión en la web: de la columna al weblog", de Martí Domínguez Romero.
En ese capítulo, de dos páginas, no me preocupa tanto el hecho de encontrar algunos datos desfasados como situar en 73 millones los blogs que actualmente detecta Technorati (supongo que a lo mejor problema del tiempo de edición, aunque datos de agosto-septiembre ya había), sino mucho más el tono y la falta de argumentos y datos para apuntar cosas sobre el blog como:
...con frecuencia se basa en el anonimato: la información -el comentario- es más libre, y por tanto, más propenso al amarillismo informativo, con ataques injustificados y con exceso de filias y fobias... [+]
El problema de ciertos reproches o prejuicios (que no nos vienen en absoluto de nuevas) es que nos obligan a mirar "al otro lado", al de los medios profesionales, y a preguntarnos a qué lado exactamente se está describiendo en realidad.
Y como conclusión final del estudio-ensayo tenemos lo siguiente (parafraseando una cita de Oscar Wilde):
Con los blogs, salvo muy contadas excepciones, creo que pasa ambas cosas. Ni son legibles ni son leídos. [+]
Pero bueno, puestos a ser gurús o modernos, tampoco hace falta irse tan lejos. Y si es por parafrasear citas podemos irnos incluso a otra conclusión que me gusta más, la de Vannevar Bush ya en 1945, en su célebre "As we may think" (traducido al castellano "Como podríamos pensar"):
Es posible que [el ser humano] perezca en un conflicto antes de aprender a utilizar tan vasto archivo para su propio bien, pero interrumpir repentinamente este proceso, o perder la esperanza en sus resultados, constituiría un paso especialmente desafortunado en la aplicación de la ciencia a los deseos y necesidades del ser humano [+]
Pues algo parecido. Que alguno va a perecer (y no los blogs) antes de aceptar los nuevos medios (ya da vergüenza ajena usar este adjetivo) como unos actores más no sólo en el panorama mediático, sino fundamentalmente en nuestra sociedad.
Comentarios
—JLE
Un abrazo JP