9 de diciembre de 2008

Intentos contra el fraude docente

Acabo de mandar a los alumnos la crónica o resumen de una charla del Medialab con extensión máxima de 140 caracteres. Claro, En Twitter. Y la sensación de no haber hecho más que la última chorrada dospuntocerística que se me ha ocurrido es a la vez fronteriza con la certeza de que esto sirve para algo.

Hace unos meses le leía a Antonio Fumero una reflexión sobre cómo nos hemos adaptado los docentes a la Red y a un entorno en red. ¿Lo hemos hecho? La cuestión es que tenemos muchas herramientas para hacer lo de siempre, pero de modos muy diferentes:

¿Utilizar software anti-plagio? No creo que la solución de un problema que, por otro lado, no es tal, vaya en esa dirección. ¿Qué buscabas con los trabajos? ¿Capacidad de síntesis? ¿Aprender a redactar? Una reseña de La Celestina en su blog, o mejor, al Twitter, en 140 caracteres ¿Comprensión lectora? Envíalo a monografias.com y el rincón del vago a que se lea lo que encuentre y pídele que suba un resumen de cinco minutos en Youtube... Yo qué sé; se me ocurren muchas estupideces que cabrían, con un lenguaje un poco más erudito, bajo unos pocos modelos educativos. Pero coño, ¿Fraude? Vamos, no me jodas. Nosotr@s sí que somos un fraude [+]


Tengo claro que la convergencia tecnológica no puede ser una excusa para convertir la Universidad en una Formación Profesional a gran escala, pero también que hay cosas que no estamos aprovechando.

Comprensión, capacidad de síntesis, creatividad, sentido periodístico... puedo ver muchas cosas en una crónica de 140 de caracteres y tal vez de forma mucho más diáfana que en trabajos de varios folios (que también pido).

Cuando a principios de año algunos experimentos periodísticos similares fracasaban un compañero curtido en mil redacciones me decía que estábamos inventando la pólvora, que las "noticias bajo microblogging" se llaman "titulares" ;) ¿Equivocamos el término porque algo de 140 caracteres no puede ser crónica de nada? Puede, pero no es el término lo que más me importa.

La elección del número concreto de caracteres es azarosa pero no el fin. En 140 caracteres no queda espacio para la paja o el requiebro lingüístico vacío; sólo para la esencia y el valor añadido.

Veremos qué sale del experimento.

2 comentarios:

Jona Lorenzo dijo...

Pues espero hacerlo bien, porque con esa extensión no hay cabida para frases literales. Quizás una reflexión con tintes informativos...o mejor al revés.

Un saludo

puntoerogeno dijo...

Yo también lo veo como un titular. Lo suyo sería mandar unos cuantos durante la ponencia. Yo que se... 5 por ejemplo, ya que una noticia no puede tener 5 titulares ¿serían entonces sumarios? El caso es clasificarlo todo...