26 de febrero de 2010

Hacer Universidad

"Si hay algo que no cambia es que todo cambia ... tiene que ser bueno"

Esta frase aparecía, entre muchas más, en una de las dos despedidas que hemos tenido en la Facultad de Comunicación en apenas dos semanas. Lo sabíamos desde hace tiempo y ya se hizo oficial. Una es la de Arturo Merayo, ex decano; la otra de José Carlos Losada, ex director del Departamento de Ciencias de la Comunicación. Ahí es nada.

Se marchan en su legítima aspiración de mejorar personal y profesionalmente, y sencillamente, porque las personas tienen ciclos. Y aquí nos dejan, con años de cantina y de buen hacer, suficientemente acreditado por ANECA entre otros, que no es algo que nos obsesione a muchos pero es por lo que más nos acaban juzgando.

Les debía a los dos, a Arturo y José Carlos, este post público de agradecimiento porque dejan mucha mejor Facultad de Comunicación que la que encontraron. Y sobre todo, porque nos acostumbraron a trabajar sin que nunca supiéramos muy bien si lo estábamos haciendo con un compañero o con un amigo, inyectando la pasión de los amigos cuando se divierten con lo que hacen.

Ahora nos dejan el reto de seguir haciendo universidad, algo cada vez más complicado en estos tiempos que corren.

3 comentarios:

sergio m. mahugo dijo...

Siempre me han parecido muy valientes este tipo de demostraciones públicas de afecto o adhesión hacia los compañeros que se van. Porque no se suele ir el que es feliz en un sitio. Y al final, en cierto modo, la despedida sirve también como denuncia o toque de atención: 'algo haremos mal, si estas personas son válidas y se van'.

Y no sé qué tal decano ha sido Arturo, pero desde luego perdéis a un gran orador y cómo bien dices, JM, a un tipo capaz de insuflar y contagiar siempre ánimos a los demás.

Si coincides con él en otros saraos, no dudes en felicitarle de mi parte, José Manuel.

sergio m. mahugo dijo...
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Arturo dijo...

Agradezco de corazón tus palabras, que me llenan de orgullo, no lo voy a negar. Y, con ellas, las muestras de afecto recibidas estos días por parte de compañeros profesores y de estudiantes.
Y agradezco públicamente, como lo hice en su momento ante los profesores, lo fácil que me ha resultado trabajar junto a vosotros. No es sencillo encontrar un grupo profesional que es también un grupo de buenas personas. Es esta una condición necesaria para ser buenos profesionales y más aún de la docencia. Gracias a ese claustro de la Facultad de Comunicación que siempre llevaré en mi corazón.
El resto no son más que etapas de la vida, cambios, nuevos rumbos, nuevos retos, aires diferentes... Formatear el disco para que corra mejor. Que vida no hay más que una y al final lo que queda son los afectos.