27 de mayo de 2011

Homenaje a McLuhan: Youtube Party

Momento de la actuación en el Hotel Waldorf de Vancouver

No sabría explicar muy bien a qué tipo de acto asistí anoche. De hecho, si no fuera porque el "DJ de vídeos" en aquel escenario era Douglas Coupland, escritor canadiense y biógrafo de Marshall McLuhan, no habría durado más de quince minutos en esa ronda de zapping colectivo en Youtube aparentemente sin sentido. Me habría ahorrado una hora de show y hora y media haciendo cola en la puerta del hotel (con unas quinientas personas a mis espaldas).

Pero que no lo haya entendido del todo no quiere decir que no me haya maravillado. Coupland dijo en prensa que nunca había hecho esto antes, que dejaría que fuera el público quien le guiase con sus gustos por Youtube y que así esperaba lograr "una nueva forma de socialización". Y así fue.

La sala está llena al inicio del espectáculo, calculo unas 300 personas y alguno se ha tenido que quedar fuera (¡como si no tuvieran Youtube en casa!). Al comenzar Coupland explica la motivación de esta especie de homenaje: "[McLuhan] pasó su vida explicando algo que no pudo ver, [Internet]".

Y Youtube será el paradigma de esta navegación colectiva y casi aleatoria que está a punto de comenzar. Un sueño conectado por intereses comunes y porque la risa, si es compartida, es mayor (al igual que las nauseas o el asco, que también aparecen en algunos vídeos sugeridos por más de un cachondo de la sala).

Antes de entrar se repartieron mensajes como éste en la cola

En la sala conozco a Dan, responsable de planificación académica de la otra gran universidad de Vancouver, la Simon Fraser University. Tampoco sabe muy bien a qué ha venido. Coupland. McLuhan. Youtube, eso es lo único que ponía en los carteles que había por toda la ciudad. "Es el autor de Generación X", me explica Dan sobre Coupland, que ya ha comentado a la sala que jugará con unos dados en cuyas caras hay temas (niños, animales, cine...). A esos temas, se sumarán las palabras que elija el público. Y así se elige lo que vamos a ver en dos grandes pantallas, hasta que nos cansemos saltando de vídeo en vídeo en Youtube...

Uno de los carteles a la entrada del hotel

¿Ridículo? No sé, pero el propietario del local debe de estar bien satisfecho, un cuarto de la sala ya ha pedido bebidas. Y Coupland cae bastante bien entre el público, además está luciendo una gran habilidad para combinar sus gustos con los de la gente. Pero vuelvo a la pregunta inicial, ¿qué tipo de espectáculo he visto?

¿Es éste el ocio de la posmodernidad? Internet conectando físicamente a las personas con una excusa tan barata como atractiva: sumar ideas y ver el resultado. Hoy fueron vídeos de Youtube, mañana quién sabe.

Y bueno, ¿cuál fe el menú resultante? Lógicamente una extraña sucesión protagonizada por vídeos como los siguientes (salvo el trailer de The Human Centipede, he omitido los que no recomiendo ver):

- etc...

A McLuhan le habría encantado comprobar cómo efectivamente el medio es el mensaje. Y el masaje.

15 de mayo de 2011

La nueva alfabetización es saber conectar

Ando estos días con Is the Internet changing the way you think? (Harper, 2011), una extensa colección de ensayos breves editada por John Brockman. Es muy interesante ver, al margen de los nombres de siempre, cómo se valora el impacto de la Red desde ámbitos como filosofía, psicología, física, educación...

En uno de esos ensayos, "The Invisible College", Clay Shirky destaca que la capacidad de publicar se ha convertido en la nueva alfabetización, como antes lo fuera saber leer y escribir. Publicar en toda su amplitud, la que permite Internet. Hacer público. Expandir tu mensaje conociendo los mecanismos necesarios para que éste llegue a los públicos deseados de la forma correcta. Quienes no tengan este conocimiento práctico no podrán beneficiarse de todas las ventajas que pueden ofrecer por ejemplo las licencias abiertas, las redes sociales o las plataformas colaborativas, al igual que quienes no sabían leer o escribir perdían la mayoría de las oportunidades en el pasado.

Personalmente, matizaría un poco más la idea: la nueva alfabetización es saber conectar(se), a todo. A personas, espacios, proyectos o ideas. Estar en para estar siempre on. Lo adelantaba muy bien el compañero Vicente Verdú en Yo y tú. Objetos de lujo (DeBolsillo, 2007), donde decía que el paradigma de nuestra sociedad ha girado de la propiedad hacia la conexión, ya que ahora "lo determinante en cuanto a la posesión de cultura es hallarse conectado".

"Conectar" en el sentido más amplio posible: con afines, seguidores, competencia; para vender(te), comprar, debatir, intercambiar, cooperar; creando proyectos, sinergias, simpatías, empatías, amigos (de verdad, no los de Facebook)...

Sería como tu carisma digital en beta permanente (no puedes ser gurú si no dices "beta permanente" al menos una vez al mes). La capacidad para generar la credibilidad y confianza necesarias como para tener una comunidad productiva a tu alrededor.

Quien además de ser bueno sabe conectar, consigue sus objetivos (networking, votantes, lectores, clientes, fans...). Y si no eres bueno pero sabes conectar, ya tienes una ventaja importante sobre aquellos que sí lo son pero aún no están alfabetizados.