14 de mayo de 2012

Qué hace un profesor cuando no da clase

Hacía mucho tiempo que quería escribir algo sobre este tema, pero no he tenido tiempo hasta ahora. Normalmente es difícil explicar a amigos y familiares qué es ser profesor. Y si ya se trata de profesor universitario lo es mucho más, porque hay una carga de investigación complicada de medir (además los de Comunicación no investigamos con bata blanca) y una carga de gestión IMPOSIBLE de medir.

Por eso hoy quería, simplemente, describir un día normal en la Universidad. Por ejemplo éste, lunes 14 de mayo de 2012. No como pataleta ni para darme golpes de hombría en el pecho porque no he parado un santo minuto, sino como simple ejemplo descriptivo que pueda arrojar luz al manido debate de a qué carajo se dedica un profesor universitario cuando no da clase. Igual a gente como el ministro Wert le sirve.

Vayan por delante tres aclaraciones importantes:  

a) Este semestre es mucho más ligero para mí, porque al tener la docencia presencial concentrada en el primer semestre no tengo docencia (presencial) en el segundo. Todo lo que voy a describir a continuación lo hacía en el primer semestre junto a 3-4 horas diarias de clase. 


b) Ocupo dos cargos relativamente importantes (dirección de un Departamento y coordinación de un Master) que me ocupan normalmente varias horas a la semana, pero entiendo que esta situación no la comparten todos los profesores. En cualquier caso, como en una universidad hay cargos para dar y regalar (sobre todo para esto último), el que diga que no tiene cosas que hacer es que no se ha dado cuenta de que es director, subdirector, decano, vicedecano, secretario académico, coordinador de curso, coordinador de master, tutor, miembro de la comisión de calidad o miembro de la comisión de estudios online, por citar sólo lo que me acaba de venir a la cabeza.  

c) Estoy en una universidad privada, donde normalmente el ritmo es algo más intenso que en las universidades públicas (no digo mejor ni peor, sólo más intenso, para lo bueno y para lo malo).

Dicho esto, la forma más coherente y eficaz que se me ha ocurrido hoy para organizar la jornada ha sido la siguiente:

9.00 h. - 10.00 h. Llegada al despacho. He imprimido un artículo en inglés y me lo he llevado a la cantina (que está vacía en ese intervalo), después de leerlo y revisarlo, he comunicado el "veredicto" al autor. El artículo se presentaba dentro de un Special Issue en el que soy editor.

10.00 h. - 11.00 h. Gestión de correos varios que tenía atrasados, la mayoría relacionados con investigación y preguntas de alumnos, tanto de grado como de postgrado.

11.00 h. 11.45 h. Reunión con una alumna interna del Departamento. Hemos corregido la tarea asignada y planificado los próximos meses.

11.45 h. - 12.30 h. Vistazo, muy por encima, a un capítulo de libro que estoy coordinando donde soy coautor. No me daba tiempo a ponerme a escribir pero al menos he refrescado la estructura con el objetivo de, con suerte, darle mañana las últimas pinceladas (el plazo acaba mañana, cómo no).

12.30 h. - 13.00 h. Bocata delante del ordenador, que es algo que pensé que nunca haría pero que últimamente hago más de lo que me gustaría. Y claro, masticando y con una Coca-Cola sólo es recomendable tareas de low-cost: revisión de emails. A lo largo de hoy he recibido 32 correos electrónicos (una cifra que está por debajo de la media diaria, cercana a los 50). He dado respuesta a 26 correos.

13.00 h. -  13.30 h. Atención a un alumno que llega (sin cita concertada). Dudas de examen de una alumna que se examina en tres semanas y a la que he visto hoy por primera vez.

13.30 h. - 15.30 h. Corrección de Trabajos Fin de Grado, unos 50 folios. No he terminado.

15.30 h.- 16.00 h. Preparación de la sesión Skype que tengo en unos minutos.

16.00 h. - 17.00 h. Sesión Skype con un profesor de Colombia con el que debo planificar las nuevas características de los Trabajos Fin de Master.

17.15 h. Un par de llamadas sobre convenios educativos e investigación, atender a una madre (sí, una madre) y a escribir este post.

En total 8 horas de un día, repito, bastante SUAVE en comparación con otros, ya que hoy no había ni reuniones de Departamento o Investigación, ni citas concertadas, ni era plazo final para entregar guías académicas, memorias o autoevaluaciones del profesorado.

Pues eso, ya saben a qué se dedica un profesor cuando no da clase.

5 comentarios:

dan3 dijo...

jose sólo cabe enviarte una abrazo, menos mal que no estoy de sabático, que sino me matas :)

Manipulador de Alimentos dijo...

Que alegria de trabajo!
Y lo genial que es tener cosas que hacer todos los días?
Alguna vez has estado en situación de paro? yo durante 5 meses y fueron los más largos de mi vida. Y eso que me apunté a un curso de 3 meses para estar haciendo algo de provecho.

Alegrate de tu interesante agenda diaria y pide a Dios que nunca te falte. Es más, si es posible, que se amplie...
Así siempre serás necesario en tu puesto y no prescindirán de tus estupendos servicios.

Enhorabuena Profesor!

Carnet de Manipulador de Alimentos

Jose Manuel Noguera dijo...

Hola Manipulador,

el fondo del artículo no era quejarme de mi trabajo, si se ha entendido así entonces no me he explicado bien.

Como dije, hay mucha gente que no sabe qué hace un profesor cuando no está dando clase, espero que el post sirva para dar un poco a conocer el tipo de tareas que se realizan.

Que todo te vaya bien, saludos,

JM

MARUCAM dijo...

Y además, los que somos madres o padres cuando llegamos a casa, ordenamos el salón, preparamos la cena, cambiamos pañales, damos biberones y mimamos con cariño a los "peques". Cèst la vie! ;)

Posicionamiento Web dijo...

Todo profesional tiene derecho a vivir normalmente como todos son seres de otra galaxia.. por que tienen paciencia de enseñar y prestar atencion a personas que quizas ni conozcas la educacion es una vocacion no un empleo corriente por que es importante el interes del docente hacia los alumnos de transmitir conocimiento para el mañana